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En la historia del Posclásico, los purépechas ocupan un lugar especial: formaron un Estado vecino de los mexicas que estos nunca lograron conquistar. Para entenderlo hay que saber dónde vivían, cómo se organizaban y qué los hacía distintos, de sus templos a su lengua. Esta guía se apoya en artículos de Arqueología Mexicana escritos por arqueólogos del INAH y de otras instituciones, y en una nota del propio INAH.
En la guía de las 12 culturas mesoamericanas aparecen junto a mexicas y tlaxcaltecas; aquí tienen su propia ficha completa. Encontrarás quiénes fueron, cómo se formó su Estado, Tzintzuntzan y las yácatas, ocho características, su rivalidad con los mexicas, el arte y los metales, la Conquista y preguntas de examen resueltas.
Quiénes fueron los purépechas o tarascos
Cuando los españoles entraron en sus territorios, en 1521, Tzintzuntzan era el centro político y religioso de un Estado que controlaba casi todo el actual Michoacán, partes importantes de Guanajuato y Guerrero, y fracciones de Jalisco, Querétaro y el Estado de México. Así lo describe el arqueólogo Otto Schöndube en Arqueología Mexicana. Los mexicas los llamaban michoaque, «los de la tierra del pescado»; en muchos libros aparecen como tarascos, y los antropólogos tienden hoy a llamarlos purépechas.
Su origen es un tema abierto. Como su predominio se hace patente a partir del siglo XIII d. C., muchos piensan que eran un grupo tardío llegado de otra región, pero Schöndube señala que no hay evidencias de esa migración: ni topónimos que marquen una ruta ni hallazgos en los sitios por donde habrían pasado. La propia Relación de Michoacán cuenta que el grupo que llegó al poder encontró en la región gente que ya hablaba su lengua, además de hablantes de náhuatl. Por eso varios estudios suponen que el grupo tarasco, o parte de él, habitaba la zona de los lagos de Michoacán mucho antes de su auge.
Esa Relación de Michoacán es la fuente principal para conocerlos. Según la arqueóloga Eugenia Fernández Villanueva, del Centro INAH Michoacán, fue dictada al franciscano fray Jerónimo de Alcalá por miembros de la elite purépecha hacia 1539. La autora advierte, eso sí, que los documentos no sustituyen a la arqueología: los relatos son fascinantes, pero pueden llevar a construir historias que poco tienen que ver con la realidad. Lo esencial en cuatro datos:
- Nombres: purépechas o tarascos; michoaque para los mexicas.
- Territorio: casi todo Michoacán y partes de cinco estados vecinos.
- Época de predominio: a partir del siglo XIII d. C.
- Fuente principal: la Relación de Michoacán, de hacia 1539.
De los uacúsecha al Estado purépecha: tres etapas
La Relación de Michoacán narra el ascenso del grupo que llegó a gobernar, los uacúsecha. Los presenta en la meseta tarasca, cerca de Naranxan y Zacapu, como chichimecas cazadores ajenos a la agricultura, guiados por un personaje llamado Ticátame. Igual que los mexicas, se sentían un pueblo elegido: los dioses del cielo habían dicho a su dios tribal, Curicaueri, que «había de ser rey y que había de conquistar toda la tierra».
Schöndube distingue tres etapas. En la primera, Ticátame y sus sucesores no tienen asiento fijo y alternan alianzas y guerras con los pueblos del lugar. En la segunda aparece Tariácuri, el personaje central de la Relación, que establece su capital en Pátzcuaro y domina la región de los lagos; a su muerte, el señorío se divide entre tres capitales, Pátzcuaro, Ihuatzio y Tzintzuntzan, y las conquistas se intensifican. La tercera comienza hacia 1450, cuando Tzintzuntzan concentra el poder.
Un rasgo que distingue a los purépechas: su gobierno no era propiamente hereditario. A la muerte del señor, llamado cazonci, el sucesor se elegía entre sus parientes cercanos, lo que según Schöndube provocaba intrigas e incluso asesinatos dentro de la familia gobernante. En una nota del INAH difundida por Arqueología Mexicana, el gobernante aparece también como irecha. Los señores de la última etapa fueron estos:
- Tzitzipandácuare: la etapa de mayor expansión por conquistas militares.
- Zuangua: gobernaba cuando llegaron los españoles; la nota del INAH lo escribe Zangua.
- Tangaxoan II: bajo su mando, los purépechas se rindieron a los españoles sin presentar resistencia.
Tzintzuntzan, Ihuatzio y Pátzcuaro: las ciudades de las yácatas
Tzintzuntzan es una voz purépecha que significa «lugar de colibríes». Según Fernández Villanueva, la ciudad prehispánica se extendía por las laderas de los cerros Yahuarato y Tariácuri, en la ribera oriente del lago de Pátzcuaro, en el centro de Michoacán. El grupo purépecha la habitó a partir del siglo XV, y el lugar tiene una continuidad histórica hasta hoy: la población actual ocupa un terreno plano entre ambos cerros, a la orilla del lago, sobre parte de la antigua ciudad. Como estaba viva cuando llegaron los españoles, además de los restos arqueológicos existen descripciones de los primeros franciscanos, conquistadores y viajeros.
Su arquitectura más reconocible son las yácatas. Schöndube las define como basamentos piramidales sobre los que se asentaban los templos, y los arqueólogos Efraín Cárdenas y Eugenia Fernández explican que eran construcciones de planta mixta, rectangular y circular, levantadas con grandes bloques de piedra. Tzintzuntzan tiene cinco yácatas y es un asentamiento integrado al paisaje: un entramado de terrazas y nivelaciones se acomoda a las laderas del cerro, que ese artículo escribe Tariaqueri. Sus grandes plazas hacen suponer que en las actividades públicas participaba mucha gente.
Las otras dos capitales completan el cuadro. Ihuatzio tiene tres yácatas y muestra un desarrollo urbano con caminos y espacios diferenciados en su interior. En Pátzcuaro, el Museo de Artes e Industrias Populares exhibe restos de una antigua plataforma con muros escalonados, y los hallazgos en calles y edificios cercanos confirman que bajo el centro histórico hay basamentos con el mismo sistema constructivo; los grandes bloques tallados y decorados indican su estatus como primera capital del Estado purépecha. Para compararlas:
- Pátzcuaro: primera capital, la de Tariácuri; sus restos están bajo el centro histórico.
- Ihuatzio: tres yácatas y un trazo urbano con caminos internos.
- Tzintzuntzan: cinco yácatas sobre terrazas; concentra el poder hacia 1450.
Ocho características de la cultura purépecha
Si tuvieras que explicar esta cultura en un minuto, estos son los ocho puntos que no pueden faltar. Los tres primeros tratan del poder; los demás, de sus templos, sus creencias, su arte, sus metales y su relación con los mexicas.
- 1. Un Estado expansivo del Occidente: controlaba casi todo Michoacán y partes de cinco estados vecinos.
- 2. Tres capitales: Pátzcuaro, Ihuatzio y Tzintzuntzan, que compartieron el poder tras la muerte de Tariácuri.
- 3. Un gobernante elegido: el cazonci o irecha salía de entre los parientes del señor anterior.
- 4. Yácatas: basamentos de planta mixta, rectangular y circular, sobre los que se levantaban los templos.
- 5. Un dios patrono, Curicaueri: según la Relación de Michoacán, su pueblo había de conquistar toda la tierra.
- 6. Cerámica propia: vasijas con asa de estribo y decoración al negativo.
- 7. Metales del Occidente: objetos de bronce hallados en Tzintzuntzan.
- 8. Rivales de los mexicas: los vencieron en 1477 y 1517 y no se aliaron con ellos contra los españoles.
Purépechas contra mexicas: un siglo de rivalidad
La frontera entre purépechas y mexicas fue escenario de guerra. Según una nota del INAH publicada por Arqueología Mexicana, los guerreros del irecha Tzitzipandácuare derrotaron a los de Axayácatl en 1477, y los de Zangua vencieron a los de Moctezuma II en 1517. Ambas batallas se libraron en el límite de los dos dominios, en el oriente de Michoacán, porque el corredor del río Lerma era estratégico: comunicaba con el valle de Toluca, con el norte de Michoacán y con otras regiones.
El historiador Carlos Paredes Martínez los describe como «guerreros desafiantes» que también se enfrentaban a los chichimecas en el sur de Jalisco y en la región del río Balsas, y considera que su organización y su táctica militar fueron determinantes para impedir la invasión de la Triple Alianza. Para los mexicas, además, la incursión purépecha en la zona de Jilotepec, en el actual Estado de México, había sido una afrenta.
La rivalidad pesó en la Conquista. La misma nota relata que de Tenochtitlan salieron tres comitivas para pactar una alianza contra los españoles. La primera, en 1519, no tuvo éxito. En la segunda, en el otoño de 1520, Zangua mandó matar a los emisarios, pero uno de ellos llevaba la viruela, que causó la muerte del propio gobernante y de miembros del sacerdocio y la nobleza. La tercera terminó con la masacre de diez mensajeros. Para Paredes Martínez, esa negativa fue coherente con un siglo de enemistad. El lado mexica de esta historia está en la guía de la conquista de México. La secuencia:
- 1477: Tzitzipandácuare vence a Axayácatl.
- 1517: Zangua vence a Moctezuma II.
- 1519: primera comitiva mexica; no hay alianza.
- Otoño de 1520: los emisarios son ejecutados y la viruela mata al gobernante y a parte de la nobleza.
- Tercera comitiva: mueren diez mensajeros y la alianza queda descartada.
Arte y metales: cerámica de estribo, pipas y bronce
Saber qué artes eran purépechas no es sencillo. Schöndube explica que el señorío era multiétnico y que se han hecho pocas excavaciones, así que se consideran tarascos los objetos hallados en Tzintzuntzan e Ihuatzio, que formaban parte de ofrendas funerarias de nobles enterrados junto a las yácatas. Algunos pudieron fabricarlos otros pueblos, pero su presencia en las capitales indica que eran del gusto purépecha. Con la cerámica hay menos dudas: sus formas son muy particulares y rara vez aparecen fuera de los sitios tarascos, de modo que debió producirla el propio pueblo.
En los recipientes dominan dos formas: los cajetes trípodes, con grandes soportes huecos, y las vasijas con asa de estribo y vertedera tubular. Muchas se repiten en miniatura, con una función ritual: el espíritu del difunto podía usarlas sin importar su tamaño. Todas tienen un bruñido excelente, y en las policromas abunda la decoración al negativo, que Schöndube compara con el batik: los diseños se cubren con una sustancia que impide que tomen el tinte, lo que exige al menos dos cocciones. Predominan los motivos geométricos, como entrelaces, grecas escalonadas y líneas serpentinas, y muchas piezas buscan la asimetría. También hicieron pipas de cazoleta alta y tubo muy largo, ligadas al culto al fuego y a Curicaueri, porque en la Relación de Michoacán quienes fuman son personas de alto rango. Llama la atención lo que falta: casi no hicieron figurillas de barro, y las que muchos libros llaman tarascas son anteriores al señorío.
Los metales tienen una historia más larga que el propio Estado. La arqueóloga Dorothy Hosler, del MIT, explica que la metalurgia surgió entre 600 y 800 d. C. en el Occidente de México, con técnicas tomadas de Colombia, Perú y Ecuador. Al principio casi todo eran cascabeles de cobre hechos a la cera perdida, porque su sonido se consideraba sagrado: protegía de influencias dañinas, imitaba el trueno, la lluvia y la víbora de cascabel, y favorecía la fertilidad. A partir de 1200 aparecieron bronces de cobre con estaño y con arsénico, y se han recuperado objetos de esos bronces en Tzintzuntzan. Conviene un matiz: Schöndube recuerda que en la meseta tarasca no hay minas, así que es más exacto hablar de una tradición del Occidente que los purépechas heredaron y usaron. Para el cuaderno:
- Cajetes trípodes: recipientes con grandes soportes huecos.
- Vasija de estribo: asa en forma de estribo y vertedera tubular, la forma más reconocible.
- Decoración al negativo: técnica parecida al batik, con al menos dos cocciones.
- Pipas: de tubo muy largo, asociadas al fuego y a Curicaueri.
- Metales: cascabeles a la cera perdida y bronces a partir de 1200.
La Conquista, la lengua de hoy y preguntas de examen
Tras la caída de Tenochtitlan en agosto de 1521, Cortés supo que el Estado purépecha dominaba zonas ricas en oro y plata y encargó a Cristóbal de Olid someterlo. Olid entró en Tzintzuntzan el 25 de julio de 1522 y obtuvo la rendición del último cazonci, Tangaxoan II. Para Schöndube, ese día terminó de hecho el Estado purépecha, aunque algunos autores dan como fin febrero de 1530, cuando Tangaxoan, bautizado como don Francisco, murió por órdenes de Nuño de Guzmán. La nota del INAH añade que entre 1523 y 1524 Antonio de Carvajal describió los pueblos, su mano de obra y sus materias primas, y que así empezó la encomienda; para 1528, Cortés mandó a los purépechas a las minas de plata de Tamazula, en el sur de Jalisco, abusos que denunciaría Vasco de Quiroga. Lo que vino después está en la guía de la Nueva España.
El pueblo purépecha sigue vivo en Michoacán. Según la ficha de lenguas de Arqueología Mexicana, el p'urhépecha es una lengua cuya familia no se ha identificado; tiene dos variantes, la de los lagos u oriental y la de las tierras altas occidentales, y registra un máximo de 141,000 hablantes.
Antes de las preguntas, cinco errores que conviene evitar. Decir que los mexicas los conquistaron, cuando los purépechas los vencieron en 1477 y 1517. Atribuirles la invención de la metalurgia, que en el Occidente empezó siglos antes de su Estado. Creer que el cazonci heredaba el cargo de padre a hijo, cuando se elegía entre los parientes del anterior. Describir las yácatas como pirámides cuadradas, cuando su planta combinaba lo rectangular y lo circular. Y suponer que resistieron a los españoles: Tangaxoan II se rindió sin combatir. Responde cada pregunta antes de mirar la solución:
- ¿Cómo llamaban los mexicas a los purépechas? Michoaque, «los de la tierra del pescado».
- ¿Qué significa Tzintzuntzan? «Lugar de colibríes».
- ¿Cómo se llama el basamento sobre el que levantaban sus templos? Yácata.
- ¿Qué gobernante mexica fue derrotado por los purépechas en 1477? Axayácatl.
- ¿Qué capitán español entró en Tzintzuntzan el 25 de julio de 1522? Cristóbal de Olid.
- ¿Cuál es la fuente principal para conocer su historia? La Relación de Michoacán, de hacia 1539.
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Probar 5 reactivosPreguntas frecuentes
¿Cuáles son las características de la cultura purépecha?
Fue un Estado del Occidente que predominó a partir del siglo XIII y que, con capital en Tzintzuntzan, controló casi todo Michoacán. Levantó templos sobre yácatas de planta mixta, elegía a su gobernante, el cazonci, entre los parientes del anterior, venció a los mexicas en 1477 y 1517, hizo cerámica de estribo con decoración al negativo y usó los metales del Occidente.
¿Por qué los mexicas no conquistaron a los purépechas?
Porque los purépechas los derrotaron en la frontera del oriente de Michoacán: en 1477 a las tropas de Axayácatl y en 1517 a las de Moctezuma II. Según el historiador Carlos Paredes Martínez, citado en una nota del INAH, su organización y su táctica militar fueron determinantes para impedir la invasión de la Triple Alianza.
¿Qué es una yácata?
Es el basamento piramidal sobre el que los purépechas levantaban sus templos. Los arqueólogos Efraín Cárdenas y Eugenia Fernández explican que tenía planta mixta, rectangular y circular, y se construía con grandes bloques de piedra. Tzintzuntzan conserva cinco yácatas e Ihuatzio, tres.
¿Todavía se habla la lengua purépecha?
Sí. La ficha de Arqueología Mexicana registra un máximo de 141,000 hablantes del p'urhépecha, lengua de un pueblo originario de Michoacán, con dos variantes: la de los lagos u oriental y la de las tierras altas occidentales. Su familia no se ha identificado, es decir, no se ha demostrado su parentesco con otras lenguas.
Fuentes consultadas
- Otto Schöndube B., «Los tarascos», Arqueología Mexicana núm. 19 — Territorio en 1521, nombre michoaque, origen discutido, uacúsecha y Curicaueri, tres etapas, elección del cazonci, entrada de Olid en 1522 y muerte de Tangaxoan en 1530.
- Otto Schöndube B., «El arte de los tarascos», Arqueología Mexicana núm. 19 — Yácatas, cerámica de estribo y al negativo, pipas, ausencia de figurillas y falta de minas en la meseta tarasca.
- «La rivalidad entre purépechas y mexicas», Arqueología Mexicana, con información del INAH — Batallas de 1477 y 1517, comitivas mexicas de 1519 y 1520, viruela, rendición ante Olid, encomienda de Carvajal y minas de 1528.
- Eugenia Fernández Villanueva, «Tzintzuntzan, Michoacán, a lo largo del tiempo», Arqueología Mexicana núm. 99 — Significado del nombre, ubicación entre los cerros, ocupación a partir del siglo XV y Relación de Michoacán de hacia 1539.
- Efraín Cárdenas y Eugenia Fernández V., «Tres ciudades purépechas: Pátzcuaro, Ihuatzio y Tzintzuntzan, Michoacán», Arqueología Mexicana núm. 123 — Yácatas de planta mixta, cinco en Tzintzuntzan y tres en Ihuatzio, y Pátzcuaro como primera capital.
- Dorothy Hosler, «La tecnología de la metalurgia sagrada del Occidente de México», Arqueología Mexicana núm. 27 — Origen de la metalurgia entre 600 y 800 d. C., cascabeles a la cera perdida y bronces a partir de 1200 hallados en Tzintzuntzan.
- «Purépecha», Arqueología Mexicana, sección Lenguas indígenas — Denominación, variantes, número máximo de hablantes y familia lingüística no identificada.
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