La Revolución Mexicana comenzó como una demanda política —elecciones libres— y se convirtió en algo mucho más profundo: la exigencia de tierra, salario justo y derechos para la mayoría excluida durante el Porfiriato. Fue el primer gran movimiento social del siglo XX y de él salió la primera Constitución del mundo en reconocer derechos sociales.
En qué consistió la Revolución Mexicana
La Revolución Mexicana fue un conflicto armado y un proceso de transformación social que se desarrolló principalmente entre 1910 y 1920. Comenzó con el levantamiento convocado por Francisco I. Madero contra la permanencia de Porfirio Díaz en el poder y derivó en una guerra entre facciones revolucionarias con proyectos distintos.
No fue una revolución con un programa único ni un mando unificado. Fue la suma de rebeliones regionales con demandas propias: los campesinos del sur querían la devolución de sus tierras, los rancheros y peones del norte querían trabajo y dignidad, la clase media urbana quería participación política y los obreros querían derechos laborales.
Suele dividirse en etapas: la caída de Díaz entre 1910 y 1911; el gobierno de Madero y su asesinato en la Decena Trágica de 1913; la lucha contra el usurpador Victoriano Huerta hasta 1914; la guerra entre facciones de 1914 a 1916; y la promulgación de la Constitución en 1917, con la etapa de institucionalización que se prolonga hasta 1920 y más allá.
La crisis del Porfiriato
El régimen de Porfirio Díaz había gobernado desde 1876 y logró crecimiento económico, ferrocarriles e inversión extranjera. Pero lo hizo concentrando la tierra en muy pocas manos, manteniendo salarios estancados y cerrando toda vía de participación política.
Hacia 1910 esa estructura era insostenible. Las leyes de deslinde habían despojado a comunidades indígenas de sus tierras comunales; los peones acasillados vivían endeudados de por vida en las tiendas de raya; las huelgas de Cananea en 1906 y Río Blanco en 1907 fueron reprimidas por el ejército; y la crisis económica internacional de 1907 golpeó exportaciones y empleo.
El detonante político fue la sucesión. Díaz declaró al periodista James Creelman que México estaba preparado para la democracia, lo que abrió expectativas de apertura. Cuando Madero se postuló y reunió apoyo real, el régimen lo encarceló y celebró unas elecciones fraudulentas. Madero escapó a Estados Unidos y proclamó el Plan de San Luis, que llamaba a levantarse el 20 de noviembre de 1910.
Por qué fue una lucha por la justicia
La Revolución fue una lucha por la justicia porque su motor no fue la ambición de un grupo, sino la reparación de agravios concretos sufridos por la mayoría de la población.
Fue una lucha por la justicia agraria: devolver a los pueblos las tierras que les habían sido arrebatadas legalmente pero de forma ilegítima. Ese es el sentido del Plan de Ayala de Zapata y de la consigna «Tierra y libertad».
Fue una lucha por la justicia laboral: jornada máxima, salario suficiente, descanso, derecho de huelga y sindicalización, todo lo que los obreros de Cananea y Río Blanco habían pedido y que se les respondió con balas.
Y fue una lucha por la justicia política: el derecho a elegir gobernantes y a que el poder no fuera perpetuo. «Sufragio efectivo, no reelección» resumía la demanda de que la ley valiera igual para todos, incluido el presidente.
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Conoce FotolecturaLa Constitución de 1917
El resultado más duradero de la Revolución fue la Constitución promulgada en Querétaro el 5 de febrero de 1917, la primera del mundo en incorporar derechos sociales al texto constitucional, dos años antes que la alemana de Weimar.
El artículo 27 declaró que la propiedad de tierras y aguas corresponde originalmente a la nación, estableció la base legal del reparto agrario y del ejido, y nacionalizó el subsuelo. El artículo 123 reconoció la jornada de ocho horas, el descanso semanal, el salario mínimo, la protección a las mujeres y a los menores, la indemnización por accidentes, el derecho de huelga y la libertad sindical. El artículo 3 estableció la educación laica, gratuita y obligatoria.
Con esos artículos, las demandas por las que Zapata y los obreros habían peleado quedaron incorporadas al orden legal, aunque fueran promulgadas por el bando que los había derrotado militarmente.
Consecuencias y deudas pendientes
El costo humano fue enorme: se estima que el conflicto y las epidemias asociadas provocaron entre un millón y dos millones de muertes, en un país de unos quince millones de habitantes, además de desplazamientos masivos y la destrucción de la economía.
Entre las consecuencias positivas están el reparto agrario que se aplicó a lo largo del siglo XX y alcanzó su punto máximo en los años treinta, la creación de un sistema educativo público de alcance nacional, la fundación de instituciones laborales y de salud, y una identidad cultural nacional que se expresó en el muralismo, la literatura y la música.
También dejó deudas. La institucionalización del poder en un partido único derivó en un régimen que gobernó durante décadas con escasa competencia electoral, de modo que la demanda original de sufragio efectivo tardó mucho en cumplirse. Y la desigualdad, aunque cambió de forma, no desapareció. Por eso la Revolución sigue siendo un referente político vivo en México y no solo un capítulo cerrado.
Empezó pidiendo elecciones limpias y terminó escribiendo la primera Constitución del mundo con derechos sociales. Eso fue la Revolución Mexicana.
Preguntas frecuentes
¿En qué consistió la Revolución Mexicana?
Fue un conflicto armado y un proceso de transformación social entre 1910 y 1920. Comenzó como un levantamiento contra la permanencia de Porfirio Díaz en el poder y derivó en una guerra entre facciones revolucionarias con demandas distintas: tierra, derechos laborales y participación política.
¿La Revolución Mexicana fue una lucha por qué?
Por la justicia en tres planos: agraria, devolver a los pueblos las tierras despojadas; laboral, obtener jornada, salario y derecho de huelga; y política, lograr elecciones libres y el fin de la reelección indefinida.
¿Cuál fue la crisis del Porfiriato?
La combinación de concentración extrema de la tierra, salarios estancados, represión de las huelgas de Cananea y Río Blanco, la crisis económica de 1907 y el cierre de toda vía política real, agravado por el fraude electoral de 1910 y el encarcelamiento de Madero.
¿Cuándo empezó y terminó la Revolución Mexicana?
Comenzó el 20 de noviembre de 1910 según el llamado del Plan de San Luis. Su fase armada principal se considera terminada en 1920, aunque la Constitución de 1917 marca el hito institucional decisivo.